Aquí la amiga ya se ha ido. Hemos estado hablando desde las 11.30h hasta las 14.00h. No está mal, ¿verdad?
Me ha contado todo lo que necesitaba saber para hacer mi trabajo como lo que no necesitaba saber, como desde cuánto hace que ella y Rodri están comprometidos, lo muchísimo que sus padres adoran a Rodri o lo rosa y azucarada que es su vida. Vamos, me ha demostrado que a estas alturas y a punto de casarse con él, aun me tiene celos y quiere dejar claro su posición. Yo le he dejado que lo haga, con una sonrisa en los labios y cara de monja, y por ende, de buena persona.
La voy a describir. Alejandra es alta, más que yo (aunque no es muy difícil), delgada aunque con las caderas pronunciadas. Se la ve una mujerona. Lleva el pelo largo con raya al lado de color castaño con reflejos en tonos miel, es muy blanquita de piel y tiene los ojos marrones, sin ninguna peculiaridad. Es mona, que no guapa, y lo que me pareció finura el día que la vi por primera vez es en realidad un palo metido por el culo: no sé qué tipo de educación ha recibido, pero está más envarada que un militar. Está muy atenta a lo que hace y deja de hacer, por lo que en sus actos no hay ningún tipo de naturalidad. Después de estar más rato con ella me he dado cuenta de que mi complejo anterior hacía que la viera mucho mejor de lo que realmente es.
Sí que tengo que decir que es una persona agradable, fuera de todas las tonterías y las demostraciones que tenía que fectuar para sentirse ella un poco mejor. Tiene una sonrisa muy bonita y cálida, y una risa contagiosa. Además, aun siendo una mujerona, tiene ese aura tan atractiva para muchos hombres (y sobretodo para Rodri) de chica desvalida en apuros. A mí me dan ganas de taparla con una manta y darle una buena taza de café humeante, como si se tratara de una superviviente del Titánic. Conociendo a Rodri, a él le darán ganas de protegerla con sus brazos y cuando ya esté a salvo metérsela por todos lados.
En cuanto al asunto laboral, he de admitir que la muchacha me ha dejado un pelín sorprendida. Por un momento me he sentido como Julia Roberts en La boda de mi mejor amigo, pero sin amor de por medio. Además de todas mis labores (ya sabéis: Aconsejarla, vestirla, peinarla, maquillarla… Bueno, teóricamente. Yo solo soy la cabeza pensante), la tía pretendía que la acompañara a buscar un salón para la cena de gala pre-boda. No sé qué se pensaba de buenas a primeras sobre mi trabajo, pero le he tenido que dejar muy claro que soy una asesora de imagen personal, y no una organizadora de bodas y eventos. ¿Os podéis creer que se ha quedado súper chafada? Tanto, que ha cogido el móvil y ha llamado a Rodri explicándoselo. Lo más curioso ha sido el leve tono de reproche en su voz, justo cuando le ha dicho a Rodri:
- Rodri, cariño, es que dice Clau (¿Clau? Perdona, que seas la futura mujer de mi ex no significa que te puedas tomar a estas alturas esas confianzas) que no nos puede ayudar…
A todo esto, le he pedido a Ale (si ella me llama Clau, yo le llamo Ale) que me pasara el móvil para hablar con él y le he contado lo mismo que a ella, que profesionalmente no me puedo encargar de algo así ya que no es mi campo y por lo tanto debería dedicar mi tiempo personal a ello, y que les echaría una mano si supiera sobre estas cosas, pero que sería una pérdida de tiempo tanto para ellos como para mí. Eso sí, le he dicho que si pretenden decorarlo con flores, etc, un día o dos les puedo echar una mano. Rodri me ha dado la razón y cuando se lo he pasado a Alejandra se han dicho cuánto se querían y por fin ha colgado.
Por lo demás, ya le he hecho la ficha y saldremos en un par de semanas a mirarse algo. Todavía me tiene que decir cuándo puesto que tiene muchas cosas que hacer (parece ser que se pasa el día jugando a pádel), pero en principio será dentro de dos martes. A ver qué taol. De momento puedo decir una cosa:
Alejandra 0 – Claudia 1

4 comments
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Junio 10, 2008 a 4:31 pm
Laura
Ole! No hay nada que me disguste más (y me cause más desconfianza) que las “mosquitas muertas” (o mujeres desvalidas, como tú has escrito). Y las envaradas aburren muuuucho. Tal vez no ahora, pero pasada la novedad resultan aburridas. En fin, que la pobre no tiene amigas para ver salones ni madre ni nada. O será que Rodri ha alabado tanto tu buen gusto que no quiere pifiarla y por eso recurre a tí????
Junio 10, 2008 a 11:55 pm
Jesús Rocha
Oeeeeeeeeeee oe oe oe oeeeeeeeeeeeeeeeee la clauuuu oeeeeee, oeeeeee oe oe oe oeeeeeeeeeeeeeeee la clauuuuu oeeeeeeeee
Yo si puedo decirte Clau no?
Pero no m gusta. Claudia (Como Claudia Prócula, mujer de poncio Pilato) queda mejor.
Me alegro de que hayamos marcado el primer gol, pero recuerda que jugabas en casa y eso da ventaja. Seguramente el día que vuelvas a quedar llevará escolta, ya lo verás. Puede ser la mamma…. en fin…
Por cierto bonito cambio al blog.
Junio 11, 2008 a 12:53 pm
Claudia
Laura, muy agudo tu punto de vista, desde luego no había caído en ello… Hombre, sé que tengo buen gusto y desde luego Rodri lo conoce… Pero es que me parece muy fuerte pedirle a la ex de tu futuro marido que te acompañe a ver salones, ¿no? Yo quiero seguir creyendo que era porque se pensaba que entraba dentro de mi trabajo… Y sí, a mí tampoco me gustan un pelo las mosquitas muertas, sobretodo aquellas que se les ve de lejos que no lo son, pero que se lo hacen!
Jesús, a ti te dejo llamarme como tú quieras, q casi te veo como de la familia! A mí también me gusta Claudia, aunque signifique coja… Pero bueno, coja no estoy, así que no tengo mayor poblema! Por otro lado, sí, ahora he jugado en mi terreno, así que tengo que prepararme para ver qué es lo siguiente que viene. Si me trae a la mamma creo que no tendré problema porque, menos a mi madre, le caigo bien a todo el mundo. Por cierto, ayer me dijeron que en Bea la fea o yo soy Bea o algo así sale un clon de mi madre! juajuajua
me alegra que te guste el cambio! A mí también!! Creo que queda muy elegante, ¿no? Además, aquí le puego poner cosas muy graciosas, que con la otra plantilla no podía!
Junio 11, 2008 a 2:53 pm
Magui