Mientras Pablo prepara la peli que vamos a ver esta noche relajados en casa, hago un pequeño post:
La cena (y por ende, presentación familiar de Pablo) no ha podido ir mejor. Vamos, ayer estaba que me subía por las paredes antes de cenar, pero una vez vi cómo se desenvolvía Pablo entre el ambiente encorsetado de la reina madre (o sea, la bruja… digo, mi madre), me quedé tranquila.
Pablo tiene un carisma absolutamente increíble. Se metió a todos en el bolsillo en una sola cena, sabiendo decir las palabras justas en cada momento. Lo mejor fue ir observando las reacciones de cada uno a medida que él se los iba ganando. Y aquí, en exclusiva, y antes de que se acabe de decidir por la peli que vamos a ver, os pongo un resumen:
Mamá: Primero sorpresa o más bien estupefacción porque no se lo esperaba tan guapo. Después recelo, un par de preguntas sobre su casta (esta mujer es peor que un elfo de alta cuna), y maravillamiento. Por último, simpatía rallando el tonteo de una niña de quince años. Patético.
Papá: Recelo inicial. Su cara decía “hola” pero su cuerpo decía “quién eres tú para meterle mano a mi hija”. Al principio estuvo muy callado observándole, hasta que Pablo se empezó a interesar por el trabajo de mi padre y no sé cómo se lo llevó a su terreno. Acabó con una sonrisa de oreja a oreja.
Mi hermano: Él fue al único al que Pablo no se lo tuvo que ganar… desde el mismo día que lo conocí mi hermano ya estaba enamorado de él. Estuvo toda la noche cuidándole todo el rato, riéndose con él… Vamos, como amigos de toda la vida. Fue un auténtico alivio.
Mi cuñada: Envidia.
Mi hermana: alucinamiento. Estaba como encantada, alucinada, y sobretodo sorprendida de que yo haya llevado a un chico a casa. Y también un pelín molesta por no ser el centro de atención… Así que se pasó la noche haciendo monerías, interrumpiendo a todo el mundo y tratando de robarnos el protagonismo. Pobre, está demasiado mimada.
El novio de mi hermana: Aburrido. Desde el principio hasta el fin. pablo intentó hablar con él, pero enseguida mi hermana lo cortaba para preguntarle algo sobre la última campaña publicitaria en la que estaba trabajando o bien sobre qué ciudad andaluza era más bonita según su criterio. Pobre chaval, no creo que vuelvan a salir nunca más
Bueno, y Pablo me acaba de preguntar qué hago, así que es hora de ir dejando esto. Ay, es que este chico es genial.
Espero que no elija la de zombies.

5 comments
Comments feed for this article
Junio 8, 2008 a 3:10 pm
Jesús Rocha
Me alegro mucho de que todo te haya ido también, eso es un punto a favor del colega, es lo que tenemos los andaluces, que enamoramos… por cierto, ya nos podrías decir de donde es el paisano. Un kissss
Junio 8, 2008 a 11:21 pm
cantimplora
Ja, te ha salido mejor que lo de “Los Padres de ella” no? jeje. A disfrutar!
Yo no he tenido que pasar por ese mal trago, llevo 5 años saliendo con mi vecino de mi casa de veraneo!
1 saludooo
Junio 9, 2008 a 6:16 pm
Claudia
Jesús, tienes razón, no sé qué tienen los andaluces pero sois capaces de volver locos de amor a cualquiera… Hasta a un suegro celoso! Hoy he hablado con mi padre y me preguntaba si esta semana volverá pablo a cenar a casa… tiene tela. Por cierto, es cordobé
Cantimplora, lo tuyo sí que es suerte! jeje No hay nada como que los padres conozcan al novio de la niña incluso antes que ella!
Junio 10, 2008 a 8:43 pm
magnica
me alegro que las cosas con Pablo vayan tanbien, y sobre todo que haya pasado el mal trago de conocer a la familia de de una forma tan airosa.
pero claro, los andaluces es lo que tienen, que con un poco de labia y gracia se meten a todo el mundo en el bolsillo.
un besito!!!
Junio 11, 2008 a 12:56 pm
Claudia
Magnica, gracias… Yo todavía estoy alucinando. Eso sí, si él ha pasado por eso, yo estoy temblando por pasar lo que me va a tocar a mí!!! Jurll!