Bueno, bueno. Qué día el de hoy. Empecemos por el trabajo.
Esta mañana ha venido a la tienda la Sra. Maleducada en persona. Es una mujer estirada, con la cara lisa pero el cuello como un sharpei, rubia de bote, morena de uva y con el típico traje chaqueta de entretiempo que le está haciendo pasar más calor del que ella sería capaz de admitir, porque se le caían los goterones por la frente. Aunque también podía ser sudor provocado por la rabia. Me explico.
Esta señora está acostumbrada a que le den la razón, y hoy a venido a eso, a que le den la razón. Mi “desplante” de ayer le sentó como una patada en el culo, así que hoy ha venido a quejarse a mi jefa. Muy bien. Me lo esperaba en realidad. Tengo un sexto sentido para estas cosas. Pero estaba bien tranquila, porque sé que no hice nada malo. Eso sí, como es la primera vez que pasa algo así, no sabía cómo iba a reaccionar la Jefa.
En cuanto a llegado, a la secre-barbie y a mí nos ha fulminado con la mirada y ha ido con una sonrisa más falsa que un billete de 2′5€ a la Jefa. Se han dado esos dos besos en el aire que tanto estuvieron de moda pero tan horteras quedan y se han metido en el despacho acristalado, donde por lo general la Jefa habla con los bancos, para que nosotras dos no nos enteremos. La secre-barbie ha encontrado mil tareas que hacer alrededor del despacho, por si cazaba algo. Yo, por mi parte, he decidido sacar mi espejito del necesser que siempre llevo encima y he espiado como he podido las caras de mi jefa, que me ha sorprendido gratamente.
No sé exactamente qué le ha dicho, pero me he acabado de convencer de que me ha estado defendiendo el hecho de que se levantara como una furia. También el lenguaje corporal de la señora maleducada, que parecía más una gatita asustada que la leona que ha entrado por la puerta, me ha dado una idea de cómo estaba yendo la conversación. Es más, el hecho de que salieran riéndose y que nos haya dirigido una mirada amable tanto a la secre-barbie como a mí, ha sido la gota que ha colmado el vaso.
En cuanto se ha ido la Jefa me ha llamado a su despacho y, en síntesis, me ha dicho lo siguiente: Que confía en mi criterio, sabe lo educadísima que soy y que nunca va a permitir que porque un cliente pague se nos trate mal. Que ya había tenido algún problema con esta mujer en el pasado y ya sabía cómo era, y sabía cómo controlarla. Y que bueno, a partir de ahora no iba a tener ningún problema con ella.
Me ha hecho sentir orgullosa, no solo porque piense que soy educada y tal, sino por tener una jefa que trate tan bien a sus empleados. La verdad es que estoy muy contenta, y cada vez estoy más contenta de trabajar aquí. Esto es genial.
Por otro lado, la sorpresa… Este fin de semana me voy a Andalucía. Sí, de sopetón. Ayer se plantó Pablo en mi casa por la noche con dos billetes de avión para ir a su ciudad. Me dejó claro que no es que quiera presentarme a sus padres (aun), pero que tiene que bajar a recoger algunas cosas y quiere que vaya con él. La verdad, me sorprende que me quiera llevar con él, y más que se plantee eso de que algún día tenga que conocer a su familia. Naturalmente es muy pronto todavía, así que cuando él esté con su gente yo me iré a caminar y a descubrir la ciudad sola, cosa que me encanta. ¡Me hace tantísima ilusión!

4 comments
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Mayo 16, 2008 a 5:04 pm
laurap
Quedan pocos jefes/as así!!! Y en cuanto a tu viaje, no sé tú pero a mí me encantan los chicos con iniciativa y que saben dar sopresas agradables. Pásalo genial!
Mayo 17, 2008 a 9:06 pm
tiachea
Me tienes sobre ascuas. No dejes de informarnos cuando vuelvas. Enseguida ¿vale? Que lo pases de oro
Mayo 18, 2008 a 4:08 pm
Jesús Rocha
Que hayas pasado por aqui y no te hayas diganos a hacernos una visita a Elizabeth y a mi…. NO TIENE PERDÓN DE DIOS. En cuanto a los marrones laborales, en mi trabajo ocurre exactamente lo mismo. Sólo que a nosotros SÍ que nos dejan con el culo al aire y el cliente sí t puede insultar todo cuanto quiera, al final rezará que te lo has merecido. Siempre es así. Por eso odio a todo lo que lleve la palabra cliente. Saludossss
Mayo 19, 2008 a 8:06 am
Claudia
Laura, reconozco que a mí también. De hecho, desde pequeña siempre he soñado con que me llevaran así, de sorpresa, de viaje… Siempre había pensado en París, pero Andalucía ya me vale!
Tiachea, ya ves… Lunes por la mañana, entro dentro de una hora a trabajar y aquí me tenéis… Lo primero que he hecho al levantarme y os lo cuento!
Jesús! Cómo quieres que te vea si él no sabe que yo tengo un blog! juajuajua Bueno, aun no lo sabe, ya lo sabrá.. pero es que claro, cómo voy a explayarme tranquilamente, diciendo lo maravilloso que es, si él lo lee? Me sentiría cohartada. Cuando nos casemos, y eso, ya se lo cuento! :p Sí, tengo una jefa que no me la merezco. Ya me contarás en qué trabajas que estás tan “puteao”