He decidido agarrar al toro por los cuernos. Entre los que me habéis animado (gracias!) y Johan y Mariona, que les conté ayer cuando llegué a casa por teléfono todo lo que había pasado, he llegado a la conclusión de que tengo que ser yo la que dé el primer paso porque él es demasiado caballero como para forzar la situación. Así que la he forzado yo.
Anoche llamé a Pablo y le dije que, como daban el Internado (ha resultado que ambos somos auténticos fans de la serie), he pensado que el restaurante sería su casa. Que solo tenía que tener una mesa y dos sillas y yo me encargaba de lo demás. Anoche ya preparé el mantel, los cubiertos (o palillos japoneses, mejor dicho) e incluso velas. Esta tarde prepararé masa para hacer Crêppes -que me confesó el otro día que le encantan- y me pasaré por el restaurante japonés al que me llevó mi clienta para recoger la comida que ya encargué anoche para hoy. Además, ayer me depilé -por si acaso-, me puse mis mascarillas, etc. Vamos, que otra vez pienso ir guapísima.
A ver si esta vez me da solo un beso en la mejilla.
A esto se le llama tener un buen par de cojones, ¿eh?

2 comments
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Mayo 7, 2008 a 9:31 am
Claudia
Y que sepáis que tengo un nudo en el estómago de los nervios como cuando me dieron las notas de la selectividad.
Mayo 7, 2008 a 10:42 am
Laura
Ole, ole y ole!!!!