Ayer finalmente salió el sol por la tarde, y me pareció que sería tirar el tiempo no aprovechar para ir a dar un paseo.

Cuando ando es el único momento en que de verdad pienso. Como ya sé que es mi momento de introspección ni siquiera me pongo música porque sino no me concentro. Y de vez en cuando necesito concentrarme, hacer un repaso de mi vida pasada y futura.

Escogí mi barrio favorito. Está llenoa de tiendas caras y de nuevos diseñadores, así como miles de restaurantes a la última y de las comidas más dispares. Así pensaba y de paso me hacía una pequeña lista mental sobre qué sitios ir o llevar a mis clientes.

Debo decir que el paseo me sentó fenomenal. Por un lado me desentumeció un poco el cuerpo, y por el otro me ayudó a ponerme unas metas concretas para los próximos días.

Laboralmente hablando, no puedo quejarme. Estoy consiguiendo entrevistas con algunas empresas, de las cuales una ha salido para adelante y a finales de este mes tengo una reunión con personal. Por otro lado he descubierto que en el trato personal soy buena, así que no me puedo quejar.

Familiarmente, la cosa está… En Stand By. Desde la cena mi madre me va llamando para decirme estupideces como que se ha comprado un bolso y que mi hermana se va a Milán. Mi padre en cambio me está diciendo que vaya este fin de semana a comer con él al club. Supongo que iré, pero reconozco que me da mucha pereza. De mi hermana no sé nada directamente, y con mi hermano he quedado que él y la niña vendrían esta noche a cenar a casa. Mi cuñada, como es imbécil, se queda en la suya. Luego que no me diga que no hago esfuerzos por llevarnos bien.

En cuanto a las amistades no me puedo quejar. He llamado antes de Mariona para decirle que este fin de semana quería ir a tomar una copa y Anna ya me ha mandado un sms diciéndome que nos veíamos este sábado. Alucino con Mariona, no sé cómo no trabaja de relaciones públicas.

Mi nuevo no-objetivo/objetivo es conseguir pareja. O sea, no es que vaya a tirarme de los pelos si no tengo un interesante abanico masculino en mis manos, pero bueno, si se me presenta la oportunidad tampoco la voy a dejar escapar. Siempre he pensado que los hombres son como las monedas: las que más alegrías te dan son las que te encuentras. No voy a ir abuscarlo porque la desesperación es el peor traje que puedes llevar cuando quieres encontrar pareja. De hecho tengo comprobadísimo que cuando estás con pareja ligas más que cuando estás soltera, y creo que se debe a que tu desesperación y tu sonrisa de: “éntrame, soy soltera” espanta hasta al más valiente. E incluso al más desesperado.

A ver qué pasa este fin de semana.